Enfrentar al caos o huir
Escribir por escribir hasta encontrar entre las palabras el alivio anhelado. Ya es una consigna imprescindible que en este momento le aplico, mientras viajo en el buseta de mi trabajo que me lleva de regreso a Quito. Hoy es domingo. Hay un tráfico intenso en el camino. Una infinidad de carros suben por la única vía de ingreso a la ciudad y le hacen muy lento al viaje. Ya son más de las seis de la tarde, así que podría alcanzarnos la noche en esta congestión. El caos me rodea. Mis compañeros y compañeras de viaje quieren cantar a todo pulmón el qué lástima, pero adiós de Julieta Venegas, yo escucho un mix de rock en mis audífonos. A ratos se me cierran los ojos. Mi cuerpo ya se está agotando porque trabajé desde ayer en la noche y apenas dormí unas tres horas. Avanzó lento este texto, precisamente por es particularidad. Me aturde tanto ruido disparejo, pero escribo por eso, con mi consigna, para convocar al alivio a través de mis palabras. ¿Estás jugando fútbol?, me p...