#CINE | El vals de Rosa (que lo bailamos muchos)
Qué bien le va a Sebastián Cordero con la voz en off. Suena honesto, directo y sencillo en su forma de relatar u opinar. Creo que las historias le ayudan; primero fue con Más allá de la niebla, el retrato que le hizo al montañista Iván Vallejo, y ahora con El vals de Rosa, otro retrato que hace a la señora que trabajó como empleada en su casa de infancia, su nana, su segunda madre. Pero este nuevo documental de Sebastián no es solo un retrato de Rosa; es también de la historia de su familia, a través de una larga conversación, como lo describió Manolo Sarmiento, el moderador de la charla al final de la proyección de la película. El vals de Rosa es un gesto de pura nobleza y gratitud que el director tiene para la protagonista. Un gesto enorme y necesario para darle el lugar que se merece a una mujer que entregó su vida para cumplir el rol de segunda madre de Sebastián, de su hermana Lorena, su hermano Juan y su hermana Viviana. Y esa denominación no responde al cliché que suele atribuir...